Estados Unidos estudia reforzar en los próximos cuatro meses las capacidades militares bajo responsabilidad del Comando Sur, en medio de una planificación que funcionarios estadounidenses vinculan con posibles acciones sobre Cuba. Un mensaje interno del Ejército revisado por CBS News solicita evaluar la disponibilidad de unidades logísticas, médicas, de ingeniería y policía militar para un eventual despliegue de entre 90 y 120 días. Sin embargo, el documento no menciona directamente a Cuba ni contiene una orden para movilizar tropas.
La revelación se produce mientras la administración de Donald Trump incrementa la presión política y económica sobre La Habana y plantea abiertamente la necesidad de un “cambio fundamental” en la isla. El escenario eleva la tensión en el Caribe, aunque hasta el momento no existe evidencia pública de que Trump o el Pentágono hayan aprobado una operación militar.
El Comando Sur estudia nuevos refuerzos
El mensaje interno, generado la semana pasada y obtenido por CBS News, solicita al Ejército de Reserva determinar si puede proporcionar seis tipos de unidades al Comando Sur de Estados Unidos.
Entre ellas aparece un batallón de apoyo logístico de combate encargado de coordinar transporte, mantenimiento, combustible y suministros. También figuran un batallón de ingenieros, un comando expedicionario de sostenimiento, una brigada médica y una unidad quirúrgica preparada para atender emergencias cerca de fuerzas desplegadas.
El documento incluye además una brigada de policía militar, cuyas funciones pueden abarcar seguridad, detenciones y otras tareas operativas.
Las unidades podrían resultar necesarias dentro de 90 a 120 días, según el mensaje. El documento no especifica cuántos militares participarían, dónde actuarían ni qué misión concreta deberían cumplir.
El Comando Sur, responsable de las operaciones estadounidenses en América Latina y el Caribe, evitó comentar movimientos o eventuales cronogramas por razones de seguridad operacional. Sí confirmó que mantiene una evaluación permanente de las necesidades militares dentro de su área de responsabilidad.
Cuba aparece detrás de la planificación
El documento militar no contiene referencias directas a Cuba. Sin embargo, varios funcionarios estadounidenses dijeron a CBS News que la solicitud forma parte de una planificación militar más amplia relacionada con la isla.
La distinción resulta importante: Washington está preparando y evaluando capacidades, pero eso no equivale a una decisión de atacar Cuba.
No se trata, además, del primer indicio de planificación militar estadounidense relacionada con la isla.
En mayo, CBS News informó que organismos de inteligencia analizaban cómo respondería Cuba ante una eventual acción militar estadounidense. Funcionarios señalaron entonces que habían comenzado trabajos para desarrollar diferentes opciones que eventualmente podrían presentarse a Trump.
Dos meses después, el mismo medio reveló que planificadores militares habían estudiado diferentes alternativas, incluida una operación aerotransportada encabezada por el Ejército y con participación potencial de miles de soldados. Los funcionarios consultados aclararon entonces que esos estudios tampoco significaban que Trump hubiera autorizado una intervención.
Reconocimiento y preparación alrededor de la isla
La nueva investigación de CBS News agrega otro elemento.
Fuerzas estadounidenses realizaron durante este año operaciones de reconocimiento sobre el lecho marino y los accesos marítimos alrededor de Cuba, según militares consultados por la cadena.
Componentes del poder aéreo estadounidense también elevaron anteriormente su nivel de preparación y recibieron instrucciones para posicionar personal ante un posible despliegue. Esos planes finalmente no avanzaron.
El conjunto de movimientos muestra que el Pentágono mantiene escenarios de contingencia relacionados con Cuba, aunque todavía existe una distancia considerable entre planificar una operación y ordenar su ejecución.
Trump aumenta la presión sobre Cuba
El contexto político añade relevancia a los movimientos militares.
Durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas del 22 de septiembre, Trump calificó a Cuba como un Estado fallido y aseguró que su gobierno busca un cambio profundo en la situación de la isla. La delegación cubana abandonó el recinto durante su intervención.

El presidente también afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene negociaciones con La Habana y sostuvo que Washington no permitirá que potencias rivales aumenten su presencia estratégica cerca del territorio estadounidense. CBS News señala que la evaluación de amenazas de la inteligencia estadounidense de 2026 presenta a Cuba principalmente como un espacio donde Rusia, China e Irán pueden ampliar su influencia, más que como una amenaza estratégica independiente.
La política hacia Cuba se integra, además, en una estrategia estadounidense más amplia para reforzar su influencia militar y política en el hemisferio occidental. Trump defendió esta semana ante Naciones Unidas una mayor utilización del poder estadounidense en la región.
La Habana advierte sobre una posible intervención
El gobierno cubano asegura que toma seriamente las amenazas procedentes de Washington.
El canciller Bruno Rodríguez sostuvo el 25 de septiembre que Estados Unidos no tendría justificación para lanzar una acción militar contra Cuba y afirmó que La Habana ha adoptado medidas para fortalecer su capacidad defensiva.
Al mismo tiempo, el gobierno cubano insiste en que la principal amenaza para el país proviene de las sanciones y restricciones económicas estadounidenses.
La escalada se produce en un momento particularmente delicado para Cuba, atravesada por una grave crisis energética y económica.
¿Estados Unidos prepara una invasión a Cuba?
La información conocida hasta ahora no permite llegar a esa conclusión.
Lo confirmado por CBS News es que el Ejército de Reserva estadounidense evalúa la disponibilidad de unidades que podrían quedar bajo el Comando Sur dentro de los próximos cuatro meses. Funcionarios estadounidenses vincularon esa planificación con Cuba, pero el documento filtrado no menciona a la isla.
Tampoco existen órdenes de despliegue conocidas públicamente ni una decisión confirmada de Trump para iniciar una operación.
Sin embargo, los movimientos adquieren mayor importancia cuando se los observa junto con los antecedentes de los últimos meses: análisis de inteligencia sobre una posible reacción cubana, evaluación de opciones militares, operaciones de reconocimiento alrededor de la isla y un endurecimiento de la retórica de Washington.
Estados Unidos, por lo tanto, no ha anunciado una intervención militar en Cuba. Pero el Pentágono mantiene abierta la planificación para distintos escenarios y ahora estudia qué fuerzas de apoyo podría tener disponibles en un horizonte de 90 a 120 días.
