La caída de Nicolás Maduro en la Operación Resolución Absoluta ha dejado un vacío de poder sin precedentes en el hemisferio occidental. Con el líder chavista bajo custodia en Nueva York y Donald Trump anunciando que Washington “gestionará” el país, Venezuela entra en una dimensión desconocida. La pregunta ya no es si el chavismo puede sobrevivir, sino qué tipo de nación emergerá de las cenizas de una intervención militar directa.
A continuación, analizamos los cuatro escenarios que determinarán el destino de Venezuela en 2026.
1. El Protectorado de Washington: La “Pax Trumpiana”
El primer escenario es el más inmediato y el que el propio Donald Trump ha sugerido en Mar-a-Lago: una administración tutelada por Estados Unidos. En este esquema, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el equipo de seguridad nacional de EE. UU. supervisarían las instituciones clave (PDVSA, el Banco Central y las Fuerzas Armadas) para garantizar la “estabilidad”.
- Riesgos: Una percepción de ocupación extranjera que podría alimentar focos de insurgencia nacionalista.
- Oportunidad: Estabilización rápida de la economía y reingreso de capitales petroleros extranjeros.
2. La Transición Nobel: El ascenso de la oposición venezolana
María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, es la figura con mayor legitimidad popular, sin embargo Donald Trump fue fulminante y claro al declarar hoy que la opositora “no cuenta con apoyo y respeto”. El segundo escenario plantea un traspaso de mando civil a Edmundo González para que asuma la presidencia interina para convocar elecciones generales en un plazo de seis a doce meses.

Este camino es el preferido por la comunidad internacional democrática, pero enfrenta el obstáculo de la retórica de Trump, quien ha mostrado reticencias a entregar el control total a la oposición tradicional sin garantías previas de seguridad y acuerdos energéticos.
3. El colapso fragmentado: Somalización o “Guerra de Facciones”
Venezuela cuenta con miles de hombres armados en colectivos, milicias y grupos irregulares (como el ELN y disidencias de las FARC en la frontera). Si la cadena de mando militar se rompe por completo y no se logra un acuerdo de rendición con figuras como Diosdado Cabello o los mandos medios, el país podría fragmentarse en zonas de control criminal.
En este escenario, la captura de Maduro sería solo el inicio de una guerra civil de baja intensidad que obligaría a una presencia militar estadounidense prolongada y costosa.
4. El “Chavismo sin Maduro”: El pacto con Delcy Rodríguez

Un escenario sorprendente es el de una transición híbrida. Washington ha confirmado contactos con la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Existe la posibilidad de que una facción del chavismo, interesada en evitar la cárcel o el exilio, acepte colaborar en un gobierno de unidad nacional.
Este modelo buscaría “desmantelar” el régimen desde adentro a cambio de amnistías selectivas, permitiendo que la estructura del Estado no colapse totalmente, aunque sería difícil de aceptar para las víctimas de la dictadura.
