¿Guerra en el Ártico? Trump amenaza con el uso de la fuerza para tomar Groenlandia

Con la reciente intervención en Venezuela aún bajo el foco global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a poner sus ojos en el Ártico. Lo que en 2019 comenzó como una propuesta económica inusual, en enero de 2026 se ha transformado en una crisis diplomática de alto nivel. Washington no solo insiste en la compra de Groenlandia, sino que la Casa Blanca ya no descarta el uso de las fuerzas armadas para garantizar su “seguridad nacional”.

¿Por qué Trump quiere comprar Groenlandia?

El interés de la administración republicana no es un capricho. Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la adquisición del territorio danés es una prioridad de seguridad nacional. El objetivo es claro: frenar la influencia de Rusia y China en una región que se está volviendo navegable debido al deshielo.

Los tres pilares del interés estadounidense:

  1. Recursos Naturales: Se estima que el Ártico alberga el 30% del gas natural y el 13% del petróleo no descubierto en el mundo.
  2. Tierras Raras: Groenlandia posee yacimientos masivos de minerales críticos para la tecnología y la defensa, esenciales para ganar la guerra comercial contra Pekín.
  3. Posición Geográfica: Controlar la isla permitiría a EE. UU. dominar las nuevas rutas marítimas polares que conectan el Atlántico con el Pacífico.

La respuesta de Dinamarca y la Unión Europea

Desde Copenhague, la postura es firme. La primera ministra Mette Frederiksen ha reiterado que “Groenlandia no está en venta” y que el territorio pertenece a su pueblo. Sin embargo, la presión ha escalado tras el nombramiento de Jeff Landry como enviado especial para la isla, con la misión explícita de integrarla a los Estados Unidos.

“Si un país de la OTAN ataca a otro país de la OTAN, todo se acabará”, advirtió Frederiksen, aludiendo a la crisis de credibilidad que enfrenta la alianza tras las amenazas de Trump.

Tensión en la OTAN y el papel de China

Mientras siete potencias europeas (incluyendo España y Alemania) han firmado una declaración conjunta en apoyo a la soberanía danesa, China ha pedido calma y respeto a la Carta de las Naciones Unidas. El temor en Bruselas es que Groenlandia se convierta en el próximo escenario de una política exterior de “hechos consumados”, similar a la reciente captura de Nicolás Maduro en Caracas.

¿Es legal la compra de un territorio en 2026?

Aunque EE. UU. compró Alaska a Rusia en 1867 y las Islas Vírgenes a Dinamarca en 1917, el derecho internacional moderno y el estatuto de autonomía de Groenlandia (2009) complican la operación. Los groenlandeses tienen reconocido el derecho de autodeterminación, y las últimas encuestas reflejan que el 85% prefiere mantener su vínculo con la corona danesa antes que ser un estado más de la unión americana.

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