El Gobierno de Irán afirmó este martes que está preparado para sostener un conflicto prolongado y dejó entrever que todavía no ha desplegado sus capacidades militares más contundentes, en medio de la creciente tensión con Israel y Estados Unidos.
El portavoz del Ministerio de Defensa iraní, el general Reza Talaei Nik, sostuvo que “nos hemos preparado para una guerra muy larga” y consideró que sería “una tontería usar nuestras armas más efectivas desde el principio”. Según indicó, las capacidades tácticas y el poderío armamentístico del país podrían “paralizar al enemigo y dejarlo en un punto muerto en los próximos días”.
Desde Teherán también aseguraron que la contraparte dispone de un “arsenal limitado” y que Irán tiene capacidad para continuar sus operaciones y resistir más tiempo del que estiman Washington y Tel Aviv.
Cero diplomacia durante el conflicto
En paralelo, las autoridades iraníes reiteraron que no tienen intención de negociar mientras continúen los ataques israelíes y estadounidenses, y subrayaron que actualmente se encuentran en “modo defensa”.
El embajador de Irán ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, afirmó que no hubo contactos con el presidente de Estados Unidos y que “el único lenguaje posible en este momento es el de la defensa”.
La escalada eleva la tensión regional y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una ampliación del conflicto.
