En una comparecencia que ha sacudido el tablero diplomático internacional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó este martes su determinación de anexionar Groenlandia. Según el mandatario, las autoridades de la isla «estarán encantadas» con su proyecto de incorporación al territorio estadounidense.
Al ser cuestionado sobre los límites de su estrategia para adquirir el territorio danés, Trump mantuvo el hermetismo con un desafiante: «Ya lo verán».
El factor Nobel: Ruptura con Noruega
El mandatario no solo apuntó hacia el Ártico, sino que cargó duramente contra Noruega. Trump confesó haber perdido el respeto por el país nórdico tras no haber sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
«Creo firmemente que el Gobierno noruego ejerce un control tremendo sobre el galardón», aseguró el presidente.
Esta declaración llega tras una carta enviada al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la que Trump advirtió que no se siente en la «obligación de pensar únicamente en la paz» ante lo que considera un desaire del Comité Nobel.
Desplante a Macron y tensión con el G7
En un movimiento que debilita la cohesión de los aliados occidentales, Trump descartó su asistencia a la cumbre especial del G7 en París, convocada por Emmanuel Macron. El líder estadounidense justificó su ausencia alegando la supuesta debilidad política del presidente francés.
- El argumento de Trump: «A Emmanuel no le queda mucho tiempo y no hay garantía de continuidad».
- Contexto de la tensión: EE. UU. ha amenazado con aranceles a Francia por sus maniobras militares en defensa de Groenlandia y la negativa de París a unirse a la «Junta de la Paz» liderada por Washington.
La negativa se produce a pesar de que Macron había extendido una invitación personal para discutir los conflictos en Ucrania, Groenlandia y Siria tras el Foro de Davos. Trump, sin embargo, prefiere «reunirse con las personas directamente involucradas», ignorando el papel mediador de Francia.
