La tensión entre Etiopía y Eritrea alcanzó un nuevo punto crítico después de que ataques con drones etíopes impactaran contra posiciones militares eritreas en el norte de Tigray. La ofensiva se produce días después de la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países y aumenta el temor a una nueva guerra en el Cuerno de África.
Las Fuerzas Armadas de Etiopía lanzaron múltiples ataques con drones contra tropas y vehículos militares de Eritrea desplegados en las inmediaciones de Adigrat, una ciudad estratégica de la región de Tigray, en el norte etíope.
Según informó la organización de seguimiento de conflictos ACLED, los bombardeos se produjeron durante la noche del miércoles 7 al jueves 8 de octubre y alcanzaron posiciones donde se encontraban soldados, municiones y vehículos del Ejército eritreo.
Testigos citados por la agencia AFP aseguraron haber escuchado fuertes explosiones y observado camiones militares destruidos. Uno de ellos afirmó que las fuerzas eritreas parecían estar retirándose hacia el norte tras los ataques.
La ofensiva se produjo después de que tropas de Eritrea cruzaran la frontera y establecieran posiciones en los alrededores de Adigrat, según fuentes consultadas por AFP.
Etiopía y Eritrea, al borde de una nueva guerra
La escalada militar ocurre en medio de un profundo deterioro de las relaciones entre Adís Abeba y Asmara, que rompieron sus vínculos diplomáticos a comienzos de octubre.
Etiopía acusa a Eritrea de respaldar a grupos rebeldes en Tigray, mientras que el Gobierno eritreo sostiene que las autoridades etíopes apoyan a organizaciones opositoras y buscan justificar una eventual invasión de su territorio.
El ministro de Información de Eritrea, Yemane Meskel, denunció que Adís Abeba estaría promoviendo un cambio de régimen mediante el respaldo a grupos opositores.
Por su parte, una fuente militar etíope consultada por AFP minimizó la magnitud de los enfrentamientos y aseguró que únicamente persistían pequeños focos de resistencia enemiga.
Hasta el momento, ninguno de los dos gobiernos ofreció una confirmación oficial detallada sobre los daños ocasionados por los bombardeos.
El mar Rojo, detrás de la disputa regional
El enfrentamiento también refleja una disputa estratégica por el acceso al mar Rojo. Desde la independencia de Eritrea en 1993, Etiopía perdió su salida directa al océano y depende de corredores comerciales a través de países vecinos.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ha defendido la necesidad de garantizar un acceso marítimo para su país, una posición que Eritrea interpreta como una posible amenaza a su soberanía.
Ambos Estados habían mejorado sus relaciones en 2018 e incluso combatieron juntos durante la guerra de Tigray entre 2020 y 2022. Sin embargo, las diferencias posteriores al acuerdo de paz volvieron a enfrentarlos.
Los ataques en Adigrat abren un nuevo escenario de incertidumbre para el Cuerno de África, una región atravesada por conflictos internos, disputas territoriales y rivalidades geopolíticas.
La posibilidad de enfrentamientos directos y prolongados entre Etiopía y Eritrea amenaza con desestabilizar aún más el norte etíope y comprometer la frágil seguridad regional.
