El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha ordenado formalmente al ejército intensificar sus operaciones para tomar el control del 70% de la Franja de Gaza. Esta directiva, revelada a través de grabaciones del Canal 12 emitidas este jueves, marca una nueva fase de expansión territorial dentro del enclave palestino, en un contexto de tensiones internacionales en aumento y una crisis humanitaria que la ONU califica de catastrófica.
“En este momento, controlamos por completo el 60% del territorio de la Franja de Gaza… y mi directiva es llegar al… 70%”, afirmó Netanyahu durante una comparecencia pública en Jerusalén. Ante las peticiones de un sector de la audiencia que exigía la ocupación total del enclave, el mandatario respondió de manera pragmática: “Vamos por etapas. Primero el 70%, empezaremos por ahí”, sin descartar una futura anexión completa.
Ruptura del Alto el Fuego y Avance Territorial
Esta nueva orden militar consolida una tendencia de expansión silenciosa que el ejército israelí comenzó a ejecutar desde principios de año. A mediados de marzo de 2026, las fuerzas armadas enviaron mapas oficiales a diversas organizaciones humanitarias internacionales en los que se constataba un avance del 11% más allá de la denominada “Línea Amarilla”.
Dicha demarcación fronteriza interna delimitaba las zonas de ocupación militar y había sido pactada originalmente en el acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos en octubre de 2025. Con este movimiento, el control real de Israel sobre Gaza ya se situaba en torno al 64% del territorio palestino, superando ampliamente el 53% estipulado de manera inicial.
El impacto geográfico y demográfico de esta ofensiva sitúa a la población civil en una situación límite. Debido a la presencia del ejército israelí, los ciudadanos palestinos ya tienen vetado el acceso a aproximadamente dos tercios de la Franja. Una expansión adicional hasta el 70% obligará a más de dos millones de personas —que arrastran las secuelas de más de dos años de conflicto armado— a desplazarse y hacinarse en un espacio todavía más reducido y carente de infraestructuras básicas.
Alerta de la ONU y Colapso Humanitario en el Enclave

A pesar de los esfuerzos diplomáticos y la tregua nominal firmada el año pasado, los bombardeos e incursiones en la Franja de Gaza no han cesado. De acuerdo con los registros de monitoreo de Al Jazeera recopilados entre octubre y abril, se han contabilizado al menos 2.400 violaciones del alto el fuego por parte de las fuerzas de Israel. En las últimas horas, autoridades sanitarias locales informaron de un nuevo ataque aéreo que se cobró la vida de al menos diez personas, incluidos cuatro niños, dejando además una veintena de heridos en zonas residenciales.
El último informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) describe un panorama crítico para la población civil:
- Hacinamiento extremo: Cientos de miles de familias desplazadas sobreviven en campamentos de tiendas de campaña sobrepobladas y escuelas dañadas.
- Crisis sanitaria: La escasez crítica de agua potable y el colapso total en la gestión de residuos han disparado los riesgos de salud pública, multiplicando las plagas de insectos y roedores.
- Inseguridad persistente: Ninguna zona del enclave se considera segura debido a los persistentes ataques de artillería y tiroteos en entornos urbanos.
Paralelamente, el alto representante de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, compareció ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para advertir que el deterioro del statu quo corre el riesgo de volverse “permanente”. Mladenov instó a la comunidad internacional a emplear todos los mecanismos diplomáticos para exigir el desarme de Hamás y forzar a Israel a cumplir las condiciones del armisticio de octubre de 2025, denunciando las severas restricciones impuestas al flujo de ayuda humanitaria indispensable.
Desde el estallido del conflicto tras los ataques del 7 de octubre de 2023, la cifra de víctimas mortales palestinas supera las 72.775 personas. Analistas y observadores internacionales señalan que la situación militar en Gaza se ha recrudecido significativamente desde la escalada del conflicto regional con Irán iniciada el pasado mes de febrero, consolidando un escenario de inestabilidad total en todo el Medio Oriente.
